Entre 2000 y 2010, el gasto sanitario en España en
relación al Producto Interior Bruto ha aumentado más de un 30%. Esta
tendencia creciente ha sido compartida por la gran mayoría de los países de nuestro
entorno. Sin embargo, como mencioné en mi último artículo,
en cuestiones de salud, no sólo es importante fijarse en el gasto, sino también
en los resultados obtenidos.
01/05/2013
Día del trabajador: Hablemos del trabajo en gráficos
Ya que hoy, 1 de mayo, es el día del trabajador, creo que es
conveniente y oportuno que hable un poco del empleo a través de los últimos
datos de la EPA concernientes al primer trimestre de 2013.
Si atendemos a los agregados sectoriales, vemos como todos
han estado perdiendo trabajadores durante el último año. Dos cosas destacan, no
obstante.
En primer lugar, que la construcción va mejorando muy
paulatinamente (en el sentido de que la gran mayoría del ajuste ya está hecho).
En segundo lugar, que el sector servicios es ahora quien más
sufre (en términos absolutos), con una perdida de casi 500.000 trabajadores en
2012.
Pero algunos de los resultados más interesantes se
encuentran en los datos anuales.
Ello nos permite desagregar algo más los datos de forma
sectorial.
Vemos como en un año hay sectores donde sí se ha podido
crear empleo. Mientras la construcción (y aquí hablamos en términos relativos,
pues son tasas de crecimiento), cae en un 17,6%, lo trabajadores de
organizaciones y organismos internacionales aumentaron 13%. El suministro de
energía y agua también consiguieron aumentar el número de trabajadores.
Inclusive las actividades inmobiliarias (que repuntan para intentar vender todo
el stock de pisos que tenemos).
Aun podríamos desagregar todavía más los sectores (hasta
99). Gráficamente no se vería nada. Pero destaco las caídas y aumentos más
importantes.
En el top 5 de caídas nos encontramos con:
Silvicultura (cuidado de bosques, -21,2%), Construcción de
edificios (-23,5%), Actividades sobre juegos de azar y apuestas (-24,2%, ¿quizá
nos hemos vueltos más aversos al riesgo?), Transporte aéreo (-25,2%), y
finalmente, con el premio al sector que más empleos ha destruido: Industria de
extracción de minerales metálicos (que pierde un 25,6%).
En el top 5 de aumentos tenemos:
Actividades de organizaciones y organismos internacionales
(13,04%), servicios de información (17,3%), pesca y acuicultura (18%),
actividades veterinarias (28%) y, con el premio al sector que más empleos ha
aumentado: Actividades de descontaminación y gestión de residuos: 70,1%.
Hay que destacar que, si bien este último aumente un 70%,
hablamos de términos relativos. En términos absolutos ha pasado de 5.700
trabajadores a 9.700.
Sobre nuestra estructura de trabajo, aquí podemos ver un
gráfico con el total de trabajadores por edades tanto en 2008 como en 2012:
Podemos ver como la gran diferencia entre ambas líneas se
concentra en las edades más jóvenes. De hecho, a partir de los 50 años las
líneas son casi idénticas. Mostrando que había el mismo empleo para esas edades
en 2008 que en 2012. Obviamente, el hecho de que en cuatro año halla ido
aumentando la población activa en ese rango es lo que hace que su tasa de paro
vaya aumentando.
Por formación recibida nos encontramos otro gráfico
ciertamente revelador.
La gran divergencia entre el número total de ocupados en
2008 y 2012 se concentra en los estratos población con menor educación oficial.
A partir de grado superior, el número de trabajadores se mantiene casi
invariante. De nuevo, esto no quiere decir que la tasa de paro no haya
aumentado, ya que, se entiende, ahora hay más gente.
Espero que les haya resultado interesante ver de forma un
poco más desagregada los datos concernientes al empleo. La heterogeneidad
inherente de la sociedad, tanto en edad, como en formación, como en especialidad
sectorial, hace que de vez en cuando nos tengamos que ir fijando en la evolución
de cada una de las partes para no perder contacto con la realidad.
Gracias por leernos, y disfruten del día del trabajador.
30/04/2013
26/04/2013
Crecimiento económico y del empleo
En este mismo blog he escrito alguna vez sobre esa coletilla económica de que debemos crecer por encima del 2% para empezar a crear empleo.
Leer más...
Pero con los nuevos datos de la EPA he querido hacer un pequeño ejercicio de Excel, espero que sin errores ;), para ver un poco gráficamente esta relación.
Teóricamente, la ley de Okun estudia la relación existente entre el crecimiento del PIB y la tasa de paro. Sin embargo, yo me he querido fijar directamente en la tasa de crecimiento tanto del PIB como del empleo (en base a los ocupados).
He realizado la regresión de dos formas.
La primera, a través de los datos trimestrales de crecimiento económico y las tasas de variación interanual de la EPA (en serie desestacionalizada).
Lo que nos encontramos en esta regresión (desde el primer trimestre de 1991 hasta el primero de 2013), es que un aumento de un 1% en el crecimiento del PIB aumenta en un 1,5% el crecimiento del empleo. Sin embargo, de media, es necesario crecer más de un 1,26% para que el crecimiento del empleo sea positivo (1,9024/1,5087).
La segunda forma es utilizar los datos regionales, que en vez de trimestral, son anuales. Así, cogemos el crecimiento del PIB y del empleo de cada comunidad autonóma desde 1995 hasta 2010 (hasta donde llega la serie regional):
Aquí la relación cambia un poco. Por cada aumento de un 1% en el crecimiento del PIB aumenta un 1,352% el crecimiento del empleo. Y es necesario un crecimiento superior al 1% para que se empiece a crear empleo (1,4402/1,352).
En un contexto en el que vaya aumentando la población activa de manera considerable(como así venía sucediéndose hasta que empezó la crisis), el crecimiento necesario para que baje la tasa de paro será mayor, por lo que el 2% (e incluso el 3% que llegué a estimar hace un año) sería más apropiado.
Lo que vemos por tanto, de dos formas distintas, es que, en media (esto no deja de ser una correlación directa), va a ser necesario al menos un crecimiento interanual del 1% para que el empleo vuelva a crecer.
Ahora bien, como digo, esta es una relación basada en la serie temporal que tenemos en base al modelo productivo y la estructura laboral que hemos tenido en España hasta ahora. Veremos si la reforma laboral o la introducción de los llamados mini Jobs (si es que los llegan a poner), o la especialización en algún otro tipo de modelo productivo hace que esta tendencia cambie de forma considerable, y se pueda crear empleo con un crecimiento del PIB menor.
Etiquetas:
Análisis económico,
crecimiento,
empleo,
Miguel Puente Ajovin
21/04/2013
El desafío del sistema sanitario español
En mi última entrada
destaqué la necesidad de mejorar el sistema de incentivos de los funcionarios
públicos como una alternativa para aumentar la eficiencia en el sector público.
En el post, mencioné que debemos ser cuidadosos a la hora de buscar mejorar la
eficiencia en el sector público, pues la perspectiva utilizada en el ámbito
privado no siempre es la idónea en el caso de los servicios públicos.
Leer más...
Etiquetas:
Economía,
Economía de la Salud,
Eficiencia,
Jose Louzao,
sistema sanitario
02/04/2013
Balanzas sectoriales (IV trimestre 2012)
Martes. 2 de abril. Se publican los datos sobre las balanzas sectoriales, o cuentas trimestrales no financieras de los sectores institucionales: hogares, empresas, sector público y sector exterior, referidos a la evolución en el cuarto trimestre de 2012.
Como ya sabréis, estas cifras son el reflejo de las partidas de ingresos y gastos, así como de la capacidad de financiación o endeudamiento (derivado de que los ingresos sean superiores a los gastos o viceversa) de los diferentes sectores de la economía, y explica la interrelación que existe entre ambos sectores, en concreto, que la capacidad de ahorro del conjunto de la economía (sector privado más público) queda limitado por sus exportaciones netas.
Puesto que los datos no vienen desestacionalizados, las comparaciones hay que realizarlas entre mismos trimestres de diferentes años, por lo que veremos la evolución de estas cifras en los respectivos 4º trimestres de los diferentes años.
Hogares
Vamos a empezar con el estudio de las finanzas de las familias.
Las familias pagan impuestos (IRPF) y reciben transferencias por parte del sector público. En general las familias reciben más transferencias que lo que pagan de impuestos, por lo que la renta disponible de las familias aumenta. En el cuarto trimestre estas transferencias netas se han mantenido más o menos estables, en los 29.795 millones, cayendo un 0,68% no por la mejora en el panorama económico, si no por el ajuste en los gastos del sector público.
Así, la renta disponible de las familias en el cuarto trimestre de 2012 alcanza los 201.953 millones, una caída del 4,85%.
Esto hace que la tasa de ahorro neto baje hasta el 5,95% (en el cuarto trimestre de 2012 fue del 8,69%).
Depende de como mires la tasa saldrá una cifra u otra. Lo puedes ver en términos brutos, netos, desde la renta primaria o ajustada. De cualquier manera te saldrá una clara disminución de la tasa de ahorro que evidencia la típica paradoja del ahorro. Todo el mundo intenta ahorrar, eso disminuye la actividad económica (tampoco hay motivos para invertir ya que no venderías tu producción) la renta que se recibe va cayendo y tu ahorro con ella.
Depende de como mires la tasa saldrá una cifra u otra. Lo puedes ver en términos brutos, netos, desde la renta primaria o ajustada. De cualquier manera te saldrá una clara disminución de la tasa de ahorro que evidencia la típica paradoja del ahorro. Todo el mundo intenta ahorrar, eso disminuye la actividad económica (tampoco hay motivos para invertir ya que no venderías tu producción) la renta que se recibe va cayendo y tu ahorro con ella.
Si vemos la evolución de la tasa de ahorro en media móvil (la media de los últimos cuatro trimestres) podemos ver esta evolución:
Para ver el endeudamiento debemos atender a otra variable, la inversión:
Como vemos, la inversión neta de las familias alcanza los 3.082 millones. No bajará mucho más. De hecho ha subido un 2,53%. Esto hace que las familias tengan una capacidad de financiación (o una capacidad de reducir su deuda) de 9.467 millones. Se reduce por tanto un 42,54%. Es decir, las familias tienen una menor capacidad de devolver sus deudas, ya que su ahorro ha disminuido, y la inversión no parece querer bajar más.
Esta menor capacidad para pagar la deuda hace que poco a poco vaya aumentando la morosidad y que, eventualmente, la gente sea incapaz de pagar su hipoteca, lo que acaba potenciando los desahucios.
Hay una cosa que quiero remarcar. Quiero darle más vueltas al asunto y quizás lo analice en otro artículo a parte. Estamos viendo como, por una parte, la capacidad de ahorro de las familias es cada vez menor pero, a la vez, la deuda de las familias va cayendo con más intensidad (según los datos del banco de España). ¿Cómo se explica esto?
En el caso de las empresas la evolución es mucho más pareja, sobre todo en el ritmo de la evolución de ambas partidas. Pero en las familias no.
Creo que puede deberse muy seguramente a que lo que está cayendo es la deuda bruta de las familias. ¿Cómo pagan estas deudas si cada vez tiene menos dinero para hacer frente a ellas? Vendiendo activos. O, con el embargo de, por ejemplo, la casa. Así, aunque las familias tengan cada vez menos dinero (o quizás precisamente por eso), no pueden hacer frente al pago de una deuda de forma periódica, se le embarga la casa y se le descuenta de golpe una gran parte de esa deuda, a la vez que, obviamente, disminuyen sus activos (su hogar). También se puede vender el coche, activos financieros, etc. Es decir, que las familias han reducido mucho su nivel de deuda, pero es muy posible que se deba a esta venta de activos y no por la capacidad de pago generada, puesto que ha caído mucho.
Empresas
Las empresas producen un valor añadido total de 114.055 millones, un 1,08% menos que en el cuarto trimestre de 2011 (se vende menos internamente, recordemos que las familias consumen un 2% menos, y se aumenta las ventas al exterior).
El ajuste de las empresas se realiza despidiendo gente y reduciendo salarios. De forma que la remuneración de los asalariados cae un 5,61%, hasta los 76.677 millones (y esto hace que la renta de las familias cayese el 5,54% que veíamos antes, todo está conectado).
En rentas de propiedad (intereses, etc) los gastos caen un 38,46%, hasta los 10.506 millones.
Además, el pago por impuestos aumenta una barbaridad, un 68,16%, hasta los 13.986 millones. Como veremos aquí hay una estratagema por parte del sector público. Al no haberse hecho parte de las devoluciones (se estima que se debían haber devuelto 5.000 millones entre sociedades e IRPF), el pago mostrado en el cuarto trimestre es superior al que debería. Así, la recaudación mostrada por parte del sector público es superior a la que debería. Estas devoluciones, se cree, contarán en las cuentas del 1º trimestre de 2013.
Descontando de los ingresos que reciben las empresas por su producción los gastos arriba descritos obtenemos el ahorro de las empresas, de 14.926 millones.
La inversión de las empresas se reduce un 67,26% (no hay incentivos para invertir ya que no hay expectativas de demanda, y Europa en los meses previos ha estado de capa caída), hasta un total de 2.335 millones.
Así, la capacidad de financiación (o capacidad para devolver deuda) es de 12.591 millones, que representa un aumento del 201,65%.
Las empresas venden menos, pero no se reducen mucho los ingresos (gracias al sector exterior), y han reducido mucho los gastos y la inversión, permitiéndose tener un grueso de dinero que les permite ir pagando su deuda.
Instituciones financieras
Hablamos de los bancos. Instituciones que ganan dinero operando con el dinero.
En este caso, las ganancias (que podemos asociar al ahorro neto, ya que estas empresas no consumen, han sido de 6.016, un 25,97% inferiores al cuarto trimestre de 2011. Sin embargo, la variación en su patrimonio debido al ahorro y las transferencias de capital ha aumentado un 158,88%, hasta llegar a los 34.312 millones. ¿Por qué? Sencillo, por la variación en las transferencias de capital, que han sido de 28.296 millones. ¿Qué es esto? Las ayudas a la banca. Veremos como computan casi al milímetro en las cuentas del sector público (aumentando holgadamente el déficit).
Con una inversión (pequeña) de 1.799 millones, la capacidad de financiación ha sido de 32.513 millones de euros. Que han servido para ir tapando los agujeros.
Así, el sector privado, con un ahorro neto de 61.787 millones y una inversión de 7.216 millones, ha podido reducir su endeudamiento en 54.571 millones en el cuarto trimestre de 2012.
Sector Público
Pasemos a estudiar la evolución del sector público. Finalmente obtendremos el resultado final del déficit de todas las administraciones públicas para el 4º trimestre y por tanto, tendremos el dato del déficit público para el año 2012.
Sobre los recursos públicos:
La recaudación primaria, aquella que se deriva de los impuestos a la producción y las importaciones (sobre todo estamos hablando del IVA), alcanza los 30.292 millones, un aumento del 16,11% que corresponde al aumento en la tributación del IVA que se impuso en septiembre.
Los impuestos corrientes, derivados de la renta y el patrimonio (IRPF y sociedades), alcanza una recaudación de 35.410 millones, un aumento del 12,82% con respecto al cuarto trimestre de 2011. Este aumento se deriva en primer lugar del aumento en la tributación del IRPF que se hizo a comienzos de 2012, pero sobre todo al hecho de que se hicieran trampas contables, de forma que parte de las devoluciones que se tendrían que haber hecho en 2012 se hicieron en 2013 (lo cual ha aumentado enormemente el déficit en los primeros meses de este nuevo año). Según algunas estimaciones, la recaudación debería haber sido 5.000 millones menos (que se adelantaron desde 2013, lo cual va en línea con la evolución de los trimestres anteriores. Pero, de todas formas, esta es la contabilidad realizada, y si no se ajusta en próximos meses, así se quedará.
En tercer lugar, las cotizaciones sociales alcanzan una recaudación de 33.368 millones, una caída del 8,23% con respecto a 2011, derivada del menor empleo. Recordemos que en 2012 se destruyeron 787.714 empleos.
En total, los recursos del cuarto trimestre de 2012 son de 99.070 millones, un aumento del 5,89% que se explica por el aumento en la tributación y las trampillas contables.
Por parte de los empleos:
Vemos una caída en las prestaciones sociales y las transferencias que caen un 5,05% y alcanzan los 85.871 millones de euros.
En realidad, las prestaciones y transferencias sociales corrientes sí que aumentan, derivadas de el desgaste de la actividad económico y el aumento del desempleo.
Lo que disminuye son las prestaciones en especie. Así se entienden a las prestaciones en forma de sanidad y educación. Así, el gasto en estos dos sectores por parte del sector público ha caído, sobre todo quizás a la eliminación de la paga extra de navidad y por los ajustes derivados de la austeridad. Esta partida (transferencias en especie) cae un 8,7% y hace que el global baje.
El consumo del sector público también cae, un 9,69%, hasta los 25.180 millones.
La inversión neta (inversión bruta menos depreciación) alcanza por primera vez cifras negativas. Cae un 680% (muy abultado por haberse vuelto negativo, y es de -2.366 millones. Esto quiere decir que se está invirtiendo menos de lo que se está depreciando la inversión previamente realizada.
Sin embargo, hay una partida que sí aumenta, las transferencias de capital. Alcanzan los 28.040 millones, un aumento del 295,88% con respecto a las transferencias que hubo en el cuarto trimestre de 2011.
Estas transferencias, que no son más que las ayudas a la banca, elevan en gran parte los empleos totales.
Otra partida que también aumenta, son los pagos por rentas de propiedad, en general pagos por intereses, que alcanzan los 7.416 millones, un aumento leve del 1,9%.
En total, los empleos en el 4º trimestre de 2012 son de 144.141 millones de euros.
Si restamos, 99.070 millones de recursos y 144.141 millones de empleos, obtenemos el déficit, de 45.071 millones.
Junto al resto de déficit de los tres primeros trimestres del año, las administraciones públicas alcanzan un déficit público de 111.616 millones, que representa un aumento del 11% con respecto al déficit de 2011 (Zapatero, ¿se acuerdan?). En perspectiva esto representa un déficit del 10,62% sobre el PIB (1.051.204 millones de euros).
Sector exterior
Lo que indica cuanto nos hemos endeudado finalmente como país es la evolución de nuestro sector exterior.
Así, nuestras exportaciones han crecido un 5,64%, hasta los 87.766 millones. Nuestras importaciones han caído un 3,3%, hasta los 82.890, y esto ha creado un diferencial de 4.876 millones, que es nuestro saldo de comercio, positivo. Hemos vendido más de lo que hemos comprado.
Además, han entrado 4.624 millones de euros al país en forma de capital. Haciendo que el total de dinero que ha entrado al país haya sido de 9.500 euros, que es nuestra capacidad de financiación como país.
Balanzas sectoriales
Como sabemos, estas balanzas deben estar siempre en equilibrio.
El desendeudamiento del sector privado es igual al endeudamiento del sector público más el saldo exterior.
Así: (S – I) = (G – T) + (X – M)
El saldo exterior es de 9.500 millones de euros que han entrado y, gracias al endeudamiento del sector público, de 45.071 millones, el sector privado ha podido desapalancarse en 54.571 millones de euros.
Pongo en negativo la parte de la ecuación de la derecha para que pueda verse en formato espejo como las variables se igualan.
¿Problemas? Varios.
En primer lugar, gran parte del endeudamiento público (y por tanto, parte del desendeudamiento privado) forma parte de las ayudas a la banca (más de la mitad). De no ser por estas ayudas, el déficit del sector público habría sido mucho menor, claramente, y el desapalancamiento del sector privado también (aunque no se habrían resentido ni familia ni empresas).
En segundo lugar, las familias lo están padeciendo cada vez peor. Su capacidad de ahorro baja puesto que sus ingresos bajan, las transferencias son cada vez menores y los impuestos cada vez mayores. Las empresas han reducido mucho sus gastos por rentas de propiedad y al menos han podido taimar la caída de sus ingresos a través de las exportaciones.
Posiblemente vaya actualizando sobre la marcha con algunos datos más, pero para ver una perspectiva amplia del panorama creo que sirve.
Posiblemente vaya actualizando sobre la marcha con algunos datos más, pero para ver una perspectiva amplia del panorama creo que sirve.
Espero que haya sido de interés este pequeño análisis gráfico sobre las finanzas sectoriales.
Etiquetas:
ahorro,
análisis,
balanzas sectoriales,
Economía,
Miguel Puente Ajovin
19/03/2013
Distribución funcional de la renta: Teorías y evidencia empírica
Podréis encontrar una versión ampliada de este artículo para descargar en formato pdf aquí.
A la hora de estudiar un macroagregado como puede ser la producción o la renta, uno puede atender tanto a la evolución de las propiedades inherentes al conjunto (tamaño, crecimiento…) como a los componentes que la forman.
Así, el crecimiento de un país puede subdividirse en los múltiples factores que pueden potenciarlo, donde el análisis de los mismos nos ofrecerán una visión de la heterogeneidad y la interrelación que existe entre ellos. Y es a través del diferente peso que se les de a cada uno, y los fundamentos asociados a su evolución, que nacen tanto teorías de corto y largo plazo sobre el crecimiento como sobre el ciclo económico.
Por otra parte, la renta, que de forma agregada es equivalente al valor añadido (esto es el PIB), sustenta también el interés analítico sobre dos formas elementales basadas en su composición: La distribución de la renta personal, y la renta funcional.
El estudio de la primera nos habla de la desigualdad en la distribución de la renta entre las personas. La segunda, estudia la distribución sobre los diferentes factores productivos, en general, trabajo (asalariados) y capital (beneficios empresariales).
Claro que en economía, donde casi todo se interrelaciona, no faltarán las teorías económicas que ofrezcan un link entre la evolución y la distribución entre las diferentes rentas funcionales y el crecimiento y el ciclo económico. En este pequeño artículo expongo una pequeña descripción de algunas de las teorías más conocidas, así como cierta evidencia empírica de nuestro país y su evolución durante la crisis.
Seguramente, puesto que el pensamiento económico es más amplio de lo que aparenta, me deje en el camino teorías y pensadores que alguno pueda echar en falta. Además de echar un vistazo muy simple, dejando detrás todo un marco contextual (temporal y analítico) que puede ser muy interesante e incluso necesario para entender al completo las ideas vertidas por los diferentes autores. Pero no se trata tampoco de un tratado sobre la distribución funcional, sino más bien de un repaso a las teorías más importantes o reconocidas. Siempre pueden complementar y/o criticar lo aquí expuesto en la caja de comentarios.
La distribución funcional de la renta en la teoría clásica
David Ricardo, uno de los padres de la ciencia económica, escribía en su obra más importante, “Principios de economía política y tributación” de 1817:
"Determinar las leyes que regulan esta distribución es el principal problema de la Economía Política."
Y en una carta a Malthus, incidía en ello:
"La Economía Política, piensas, es una investigación de la naturaleza y las causas de la riqueza [énfasis sobre el que se enmarca también la piedra angular de la ciencia económica clásica, el libro de Adam Smith: “La Riqueza de las Naciones”, de 1776]. En cambio, yo creo que debería ser en cuenta la investigación de las leyes que determinan la división de la producción industrial sobre las diferentes clases que concurren en su formación."
Hay que partir del análisis de corte clásico que divide la población en tres clasificaciones diferentes: Terratenientes (que poseen la tierra), capitalistas (que poseen el capital) y trabajadores (que ejercen de fuerza productiva).
Ricardo introdujo el concepto de rendimientos a escala decrecientes, esto es, que aumentar el numero de trabajadores en X% aumenta la producción en Y%, donde Y<X. Todos los trabajadores cobrarán lo mismo y todos los capitalistas obtendrán el mismo beneficio. Pero claro, la suma de renta de trabajadores y capitalistas no puede ser superior a la renta (producción) que genera la tierra menos productiva (la última en ser aprovechada).
Así, se define el porcentaje de renta que se llevarán los terratenientes. Gráficamente, derivado de la diferencia entre el coste marginal y medio de la última porción de tierra aprovechada.
Fuente: Alternative Theories of Distribution (Kaldor, 1956)
|
Por otro lado, Ricardo también utilizaba el concepto de renta de subsistencia, para explicar el salario de los trabajadores, que cobrarían lo justo para poder sobrevivir (y no tener incentivos a aumentar la natalidad, lo que aumentaría la oferta de trabajo y forzaría a la baja los salarios al nivel de equilibrio). Fijada la renta de terratenientes y de trabajadores, la de la los capitalistas es, simplemente el resto.
Con el aumento de la producción, y por los rendimientos decrecientes, el área que se va reduciendo es la de los capitalistas (tanto de forma absoluta como relativa), que al obtener un menor beneficio acumularán menos capital potenciando a la baja el crecimiento hasta que este se pare en un estado estacionario.
Marx coge el testigo. La lucha de clases como factor condicionante
La teoría de la distribución de Marx es una continuación derivada de la de Ricardo, pero con unos principios categóricamente opuestos.
Primero, divide en dos las clases sociales: obrera, que trabaja y capitalista, que tienen los medios de producción. De este modo iguala a rentistas y a capitalistas. Ya que Marx comienza a hablar de la estructura y el desarrollo capitalista e industrial, donde el peso agrario (fundamental en Ricardo) comenzaba a ser cada vez menor.
Explicaba que, puesto que los que trabajan son siempre menos de los que están buscando trabajo, hay un cierto equilibrio en el salario que no tiende a subir (por este exceso de competencia entre trabajadores).
El ciclo parte de esta consideración: Si aumenta mucho el número de capitalistas, aumentará la demanda de trabajadores, aumentando su salario, reduciendo la tasa de beneficio y potenciando a la baja el crecimiento de una economía basada en el capitalismo, reduciendo el número de capitalistas y volviendo al comienzo.
En este capitalismo, lo que se busca por parte del dueño de estos medios de producción es aumentar su riqueza, (ya sabemos que en este planteamiento lo que se busca es operar con dinero para conseguir más dinero, “D – M – D”). Para ello, los empresarios intentarán ser más eficientes, y para ello necesitarán aumentar el nivel de su producción (por rendimientos crecientes a escala, en oposición a la visión de Ricardo).
Esto lleva, al mismo ritmo, a la concentración del capital en unas pocas manos, la de aquellos que han sabido aumentar su nivel de producción y ser más eficientes que el resto, al tener más beneficio que acumular.
El segundo tipo de crisis viene a través de una escasez en la demanda efectiva, cuando los empresarios ni consumen ni invierten sus beneficios, esto fuerza a la baja la demanda de producción.
Pero obviamente, no podemos hablar de la teoría Marxista sin destacar la plusvalía, esto es, el valor del trabajo generado que se queda el capitalista (que provee de los medios de producción).
El proceso de acumulación de capital provee, por una parte, de un mayor output, un crecimiento del PIB per cápita que hace que la tasa de ganancia de los empresarios sean mayores y, al relegar este crecimiento más en el capital más que en el trabajador, sus rentas relativas aumenten. Pero con el tiempo, esto se vuelve en su contra, en la llamada “contradicción capitalista”, ya que el factor trabajo es el único del que obtener una plusvalía, la mecanización de la producción acaba por aumentar el desempleo, fomentando las revueltas y la revolución obrera.
Esta lucha de clases, la lucha por la apropiación del valor de lo producido, podría alargarse si la clase obrera se unía y conseguía aumentar su poder (a través de sindicatos, por ejemplo), reduciendo el poder inherentemente catastrófico del ciclo capitalista. Así, en parte la distribución de la renta funcional dependerá en gran medida de esta lucha y confrontación de poder entre las dos clases.
En el reino de los mercados perfectos: El largo plazo de los Neoclásicos
El punto de vista neoclásico sobre la distribución de la renta se sustenta bajo uno de sus principio básicos: El equilibrio.
Partiendo de la racionalidad absoluta de los individuos y de la condición de vaciado de los mercados, y considerando que el mercado no está en un ciclo recesivo, esto es, que produce todo lo que puede producir, se obvia de partida el efecto de los ciclos y la distribución de una manera casi directa.
El interés se enmarca, por tanto, en la relación que existe entre la distribución funcional de la renta y el sistema productivo en un marco de largo plazo. Y desde allí, es la tecnología la que manda.
En un sistema perfecto, los trabajadores recibirán un salario igual a su productividad marginal (ya que en competencia perfecta el precio de los factores, en este caso trabajo, se iguala a su productividad marginal). Cuanto mayor sea la productividad del trabajo, mayor será la renta del sector trabajo.
Un aumento del salario hace que, por un lado, la renta agregada de los asalariados aumente de forma directa pero, por otro, las empresas tenderán a sustituir factor trabajo por factor capital, disminuyendo el total de asalariados y disminuyendo la renta agregada. ¿Qué efecto será mayor?
Depende de la elasticidad de sustitución entre el capital y los trabajadores, es decir, de la tecnología.
Si el trabajador es insustituible por capital (maquinaria), entonces el primer efecto sería mayor, y un aumento del salario real tendería a aumentar el porcentaje de rentas salariales sobre el total. Si ambos factores son perfectamente sustituibles, los efectos se anulan. Si el capital es insustituible, el segundo efecto prima.
Por otra parte, el estudio básico neoclásico basado en un sistema de competencia perfecta, al incluir la entrada y salida libre de empresas, hace que le beneficio empresarial sea siempre nulo, siendo la renta del capital, (que se deriva de su explotación) la que se puede entender a estos efectos.
Esta consideración ha tenido una gran aceptación por el hecho de que la proporción de las rentas entre capital y trabajo se consideran generalmente estables. Una forma más de relegar el problema a un segundo plano.
Por otro lado, con la evolución de la ciencia económica y el auge del keynesianismo, las teorías basadas en la demanda cobraron mayor importancia. Si bien el propio Keynes no se centró en el análisis de la distribución funcional de la renta, si dejó un marco analítico desde el cual poder desarrollar múltiples teorías, basadas más en la evolución del corto plazo que en las consideraciones de largo plazo.
Los hechos estilizados de Kaldor, el punto de partida
Kaldor nos iluminó con sus conocidos “hechos estilizados”, evidencias empíricas que parecían ser de una regularidad estándar a lo largo del tiempo. Así, teníamos que tanto el crecimiento de la productividad del trabajo como del capital eran constante, lo cual llevaba a la constancia en el ratio capital / trabajo, lo cual a su vez concluía en la constante distribución entre las fuentes de renta. Como extra teníamos la estabilidad de los tipos de interés reales y el crecimiento del salario real.
Si bien estos hechos describían los resultados en una visión de largo plazo, el modelo de Kaldor se centra en su análisis en el corto, partiendo del razonamiento de que los capitalistas ahorran más (en proporción) que los trabajadores (cuyo ahorro, de hecho, se puede considerar despreciable, sobre todo si se tiene en cuenta que ese ahorro suele ir a financiar la compra de bienes de consumo duradero).
Es decir, se asume que el ahorro es igual a la beneficio empresarial por la propensión de estas empresas a ahorrar.
Partiendo del postulado keynesiano de que el ahorro sigue a (es determinado por) la inversión, y no al revés, llegamos a la conclusión de que en equilibrio (entre ahorro e inversión), un aumento de la inversión, así como una disminución en la propensión a ahorrar, aumenta y motiva el crecimiento económico, manteniendo constante el coste salarial, y aumentando, por tanto, directamente el beneficio empresarial y, de forma simple, aumentando el peso de la renta empresarial sobre el total.
Esto se resume en la conocida frase: Los trabajadores gastan lo que ganan y los capitalistas ganan lo que gastan.
La conclusión final es que los empresarios tendrán una mayor proporción de la renta durante el auge que durante las crisis, donde la inversión es menor.
El problema, como veremos es el de considerar a los trabajadores como una constante en el proceso productivo. Esta forma tan simple de observar el proceso económico hace que el modelo de Kaldor, si bien un comienzo en el modo de análisis, sea bastante débil.
El ciclo de Goodwin: Entre depredadores y presas
El modelo de Goodwin parte del ciclo en la evolución de los salarios reales al considerar en el análisis económico la existencia del desempleo cíclico.
Para ello parte de ciertas consideraciones sobre el funcionamiento de la economía, a saber: Que la productividad del trabajador crece de forma constante, que la población crece de forma constante, y que se necesita una cantidad determinada de stock y población para producir cierta cantidad.
Con ello, se puede definir la participación de los salarios en el total como el ratio entre el salario y la productividad del trabajador. Si aumenta mucho su productividad, pero no sus salarios, la proporción de renta salariales sobre el total irá a la baja.
Ahora bien, considera como parte fundamental la existencia de la curva de Philips, estableciendo una estrecha relación entre el aumento de los salarios reales y la tasa de empleo.
Así, llegamos a dos ecuaciones dinámicas no lineales. Cuando aumente la proporción de los salarios, baja la tasa de ganancia de los capitalistas, que invertirán menos, provocando un menor crecimiento en la economía, lo cual hace que aumente la tasa de paro, que consigue reducir la proporción de los salarios sobre el total, en un ciclo sin final muy parecido a los que se ven en la naturaleza entre depredadores y presas.
Escribía Goodwin en 1967:
"El progreso se traduce primero en ganancias, pero las ganancias conducen a la expansión, y la expansión impone el ascenso de los salarios y el descenso de las ganancias. Tenemos así una ley de hierro de las ganancias malthusiana. Esto se debe a la tendencia del capital, aunque no de los capitalistas, de crecer excesivamente."
Gráficamente podemos ver el ciclo circular del proceso. En el eje vertical tenemos la tasa de empleo (participación de la población en el proceso productivo), en el eje horizontal la proporción de las rentas salariales sobre el total.
Fuente: Wikipedia (Goodwin model)
|
Puesto que el largo plazo es la media de estos ciclos sin fin, se puede entender que se observe una cierta constancia en el participación salarial y que, en media también, el salario sea igual a la productividad marginal.
Aunando conceptos en un marco poskeynesiano. El modelo de Kalecki
Kalecki es quizás algo más revolucionario en el aspecto de presentar su modelo de distribución funcional de la renta. Como avanzando poskeynesiano, se aleja claramente de las consideraciones clásicas del mercado, comenzando por la idea de un mercado de competencia imperfecta en el que, por tanto, las empresas tienen un determinado poder de monopolio.
El estudio de corte Kaleckiano se acerca bastante al keynesiano, donde la preocupación no es tanto sobre la eficiencia del desarrollo económico sino, sobre todo, el grado y modo de utilización del mismo (y la capacidad inutilizada).
Cuanto mayor poder de monopolio tenga el sector empresarial, el mark-up, esto es, el sobre-precio que se le pone al producto por encima de su coste de producción para poder obtener un determinado beneficio, será mayor.
Por otra parte, los trabajadores tampoco están indefensos, ya que se unen en sindicatos y uniones laborales, que ejercen también su propia fuerza.
En 1991 escribió Kalecki:
"De acuerdo a mi primera teoría, el nivel absoluto de los beneficios es determinado por el consumo y la inversión capitalista.De acuerdo con mi segunda teoría, la participación de los beneficios en la renta nacional será determinada por el grado de monopolio."
En la determinación de la distribución absoluta (parecída a la de Kaldor), los empresarios, que consumen una menor proporción de su renta, determinarán, a través de su inversión, los vaivenes de la economía.
El problema del modelo de Kaldor es que en tiempos de crisis, donde la inversión baja, los beneficios empresariales bajan, mientras que los salarios permanecen constantes, aumentando la proporción de las rentas salariales, algo que no parece (incluso a la vista de los datos) muy realista.
Kalecki en cambio no asume que los trabajadores ganen lo mismo, aun en crisis, sino que sus salarios podrán bajar (de hecho lo harán) durante las recesiones, por lo que tanto beneficios empresariales como salarios irán a la baja.
¿Qué determinará entonces las proporciones en la renta total de uno y otro? El poder de monopolio y sindical entre los dos participantes del Mercado de trabajo.
Así, en periodos de crisis, donde los sindicatos pierden una mayor fuerza de su poder, la proporción de renta salarial no cae solo de forma absoluta, sino también relativa.
Lo bonito del modelo de Kalecki es que aúna en cierto modo la versión de Kaldor (proporción de ahorro diferente entre empresarios y trabajadores), la de Goodwin (que introduce desempleo cíclico), y la de Marx (en la lucha de clases o poderes de mercado). Haciendo de esta una poderosa explicación que, en palabras de Scitovsky “Contrasta (y quizás complementa), la teoría de mercado, que es una visión de largo plazo”.
¿Qué tenemos en España y qué podemos sacar en claro?
En estos dos gráficos podemos ver la evolución de las rentas salariales y empresariales desde el año 2000. Tanto las rentas totales como la proporción sobre el total.
La evolución en términos absolutos es bastante similar hasta mediados de 2010. Desde entonces, la evolución ha sido dispar. Las rentas salariales han ido cayendo mientras las empresariales se han ido recuperando. La consecuencia ha sido un record histórico, donde las rentas empresariales han superado en este ultimo trimestre de 2012 a las rentas salariales.
Nótese que no es un gran periodo temporal, así que hablar de largo plazo (aunque en teoría se podría) está un poco fuera de lugar. De hecho hay bastante acuerdo en que en el largo plazo las proporciones relativas se mantienen de forma más o menos constante. Es lo que promulga la teoría neoclásica, es lo que Kaldor destacó en uno de sus hechos estilizados, e incluso Kalecki intentó demostrarlo más adelante con su teoría.
Hay algo de lo que adolecen todas estas teorías, y es de la introducción del mercado externo. Stolper y Samuelson hicieron un modelo de distribución funcional basado en el modelo de comercio de Heckscher-Ohlin pero hasta ellos mismos dijeron que estaba muerto.
Y es algo importante.
El hecho de que estemos entrando en un proceso de ajuste (sobre todo salarial) se traduce en la necesidad de tener que producir más de lo que consumimos (para dejar de aumentar y empezar a pagar nuestra deuda externa). Eso hace que la producción, y por ende los beneficios empresariales derivados de la misma, tiendan a aumentar más que la demanda de los trabajadores (que depende de sus salarios), en el proceso que estamos llamando devaluación interna. De este modo, aumentan los beneficios empresariales y bajan las rentas salariales, a través del mercado externo (que es donde sacan las empresas la demanda para vender sus productos, ya que la demanda interna se va a pique).
Así, desde 2008 las rentas empresariales cayeron (motivadas por el ciclo, una menor inversión empresarial derivada de una menor rentabilidad provista por una menor demanda), y a partir de 2010 volvieron a crecer, relegando en el mercado externo este crecimiento.
También fue a partir de 2010 cuando empezó a notarse marcadamente el cambio en las proporciones de la renta.
Goodwin, con su carácter dinámico y cíclico, con tasa de paro en máximos, puede explicar el descenso marcado de las rentas salariales. Pero no podemos obviar tampoco la perdida de poder de los sindicatos y que la evolución económica se deriva de los cambios políticos normativos que se han ido poniendo.
Sobre el poder de monopolio, entendido en la versión funcional básica (1-Coste marginal/precio), a través de la evolución de la inflación y los costes podemos ver que desde mediados de 2010 los primeros aumentan con mayor ritmo que los segundos, denotándose así el aumento de poder de mercado de las empresas, que también explicaría el aumento en la proporción de rentas empresariales.
¿Pero qué modelo tiene razón?
En la siguiente tabla se resumen las teorías descritas con los fundamentos en los que se basan la distribución funcional de la renta (las razones estructurales no las he tocado).
|
Obviamente hablar en términos de mayor o menor razón queda como un ejercicio demasiado superficial, sobre todo habiendo atendido a los esquemas básicos y un análisis no muy extenso de la economía. Probablemente cuando acabe la crisis, (si es que acaba…), podamos con una perspectiva más completa atender a preguntas tan interesantes de una forma más certera.
Personalmente me quedo con Kalecki para el corto plazo, pero echo de menos una consideración internacional.
Personalmente me quedo con Kalecki para el corto plazo, pero echo de menos una consideración internacional.
De momento, sirva esto como esbozo introductorio y comparativo para los que pueda haberles interesado el tema.
Fuentes empleadas:
The functional distribution of income - Bertoli & Farina (2007)
Functional Distribution of Income, Inequality and the Incidence of Poverty - Giovannoni (2010)
Alternative Theories of Distribution - Kaldor (1956)
The Behavior of Income Shares - Scitovsky (1964)
Determinants of functional income - Stockhammer (2009)
Neoliberalism, Income Distribution and the Causes of the Crisis - Stockhammer (2010)
Functional income distribution and aggregate demand in the Euro-area - Stockhammer, Onaran & Ederer (2007)
Goodwin or Kalecki in Demand? - Stockhammer & Stehrer (2009)
Etiquetas:
+Stuff,
análisis,
Miguel Puente Ajovin,
pensamiento económico
Suscribirse a:
Entradas (Atom)










.jpg)


.jpg)













